La superficie del asteroide Lutetia está plagada de cráteres, que atestiguan las múltiples colisiones con otros objetos que ha sufrido durante sus aproximadamente 3.600 millones de años de vida. Hasta 350 cráteres han contado los astrónomos gracias a las imágenes de alta resolución captadas por la sonda 'Rosetta'.
La nave de la Agencia Espacial Europea (ESA) visitó el asteroide Lutetia el pasado año.
Los primeros resultados de su análisis, publicados esta semana en la revista 'Science', sugieren que este cuerpo ofrecerá a los astrónomos importantes pistas para entender el origen de nuestro Sistema Solar.
Los astrónomos creen que se trata de un objeto planetesimal, es decir, uno de los primeros bloques o 'ladrillos' con los que se formaron los planetas. A diferencia de los otros asteroides visitados por naves espaciales, Lutetia se originó probablemente durante las primeras etapas de formación del sistema planetario. Así lo sugiere su compleja geología, su alta densidad y su historial de colisiones, que reflejan sus numerosos cráteres.
Una de las características más llamativas de Lutetia es su alta densidad.
El instrumento OSIRIS ha permitido calcular sus dimensiones: 121 kilómetros de longitud, 101 km. de altura y 75 km. de ancho.
Más de 350 cráteres han sido localizados. Sus diámetros oscilan entre los 600 metros y los 55 kilómetros.
Fuente: El Mundo
lunes, 31 de octubre de 2011
domingo, 30 de octubre de 2011
LA UNIVERSIDAD DE ALCALÁ ESTUDIARÁ LOS SUELOS CONGELADOS EN UNA MISIÓN A MARTE
Un grupo de científicos de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) participará en una de las investigaciones de la misión Mars ScienceLaboratory (MSL) de la NASA, que despegará rumbo a Marte el próximo 25 de noviembre, mediante el estudio sobre la posible existencia de suelos congelados bajo la superficie.
La tecnología espacial española estará presente en esta misión a través de la estación medioambiental REMS, uno de los diez instrumentos que llevará el vehículo espacial 'Curiosity', que ha sido diseñada y construida, entre otros, por el Centro de Astrobiología -CAB- (centro mixto del CSIC y del INTA).
La estación REMS medirá, entre otros, la temperatura del suelo, del aire, la presión, la humedad y la radiación ultravioleta, y el equipo alcalaíno tratará de establecer la posible existencia de suelos congelados bajo los muchos kilómetros que recorrerá el vehículo 'Curiosity' a lo largo de los próximos años.
La labor de los investigadores del Departamento de Física de la UAH consistirá en analizar los datos que, a partir de 2012, REMS envíe desde Marte, para deducir las condiciones térmicas del subsuelo cerca de la superficie, como vienen haciendo desde hace años en el estudio de los suelos en la Antártida.
La UAH tendrá presencia institucional en el momento del lanzamiento, ya que ha sido invitada por la NASA a acudir a la base estadounidense de Cabo Cañaveral el 25 de noviembre próximo.
FUENTE: La razón
La tecnología espacial española estará presente en esta misión a través de la estación medioambiental REMS, uno de los diez instrumentos que llevará el vehículo espacial 'Curiosity', que ha sido diseñada y construida, entre otros, por el Centro de Astrobiología -CAB- (centro mixto del CSIC y del INTA).
La estación REMS medirá, entre otros, la temperatura del suelo, del aire, la presión, la humedad y la radiación ultravioleta, y el equipo alcalaíno tratará de establecer la posible existencia de suelos congelados bajo los muchos kilómetros que recorrerá el vehículo 'Curiosity' a lo largo de los próximos años.
La labor de los investigadores del Departamento de Física de la UAH consistirá en analizar los datos que, a partir de 2012, REMS envíe desde Marte, para deducir las condiciones térmicas del subsuelo cerca de la superficie, como vienen haciendo desde hace años en el estudio de los suelos en la Antártida.
La UAH tendrá presencia institucional en el momento del lanzamiento, ya que ha sido invitada por la NASA a acudir a la base estadounidense de Cabo Cañaveral el 25 de noviembre próximo.
FUENTE: La razón
sábado, 29 de octubre de 2011
Hasta dentro de un año no sabremos si los neutrinos viajan más rápido que la luz
El astrofísico teórico de la NASA David Spergel, ha señalado que, hasta dentro de "aproximadamente un año" no se podrá saber si el experimento que supuestamente demostró que los neutrinos pueden viajar a mayor velocidad que la luz (presentado el pasado mes de septiembre por científicos del laboratorio italiano de Gran Sasso) es correcto. En este sentido, ha indicado que tiene "razones para dudar" sobre este hallazgo y que "seguramente se haya producido un error en la medición".
Spergel ha explicado que en el año 1987 se presenció la explosión de una supernova que, tras desintegrarse se convierte en fotones y neutrinos. La NASA observó y estudió este acontecimiento midiendo la llegada de las partículas que, según ha explicado, "llegaron al mismo tiempo". "Si los neutrinos viajaran a la velocidad que la nueva teoría asegura, habrían llegado tres años antes que los fotones y no lo hicieron", ha apuntado.
Sin embargo, el astrofísico ha indicado que el laboratorio italiano "hizo bien" en publicarlo "porque si se encuentra alguna anomalía y no se encuentra error, se debe anunciar". A su juicio, "ahora el trabajo lo tienen otros laboratorios y expertos que quieran intentar corroborar esta teoría o demostrar que hay un error". Así, ha explicado que en Japón se está llevando el mismo experimento que en Gran Sasso y "en un año se sabrá si es cierto o no".
FUENTE: el Mundo
Spergel ha explicado que en el año 1987 se presenció la explosión de una supernova que, tras desintegrarse se convierte en fotones y neutrinos. La NASA observó y estudió este acontecimiento midiendo la llegada de las partículas que, según ha explicado, "llegaron al mismo tiempo". "Si los neutrinos viajaran a la velocidad que la nueva teoría asegura, habrían llegado tres años antes que los fotones y no lo hicieron", ha apuntado.
Sin embargo, el astrofísico ha indicado que el laboratorio italiano "hizo bien" en publicarlo "porque si se encuentra alguna anomalía y no se encuentra error, se debe anunciar". A su juicio, "ahora el trabajo lo tienen otros laboratorios y expertos que quieran intentar corroborar esta teoría o demostrar que hay un error". Así, ha explicado que en Japón se está llevando el mismo experimento que en Gran Sasso y "en un año se sabrá si es cierto o no".
FUENTE: el Mundo
jueves, 27 de octubre de 2011
COMO NACE UNA ISLA: LOS VOLCANES SUBMARINOS CREAN ISLOTES FUGACES
El planeta Tierra se mantiene vivo, cada segundo algo cambia en él, y a veces fenómenos más o menos violentos como los volcánicos o sísmicos dan lugar a nuevas porciones de terreno. Lo que esperan que suceda junto a la isla de El Hierro ha ocurrido en otras ocasiones.
Aquí influye, como explica José Luis Barreda, vicepresidente del Colegio Oficial de Geólogos, «una serie de factores importantes como el tipo de magma que sale del volcán y el agua del mar u océano en que se ubique». Ya que depende de ello para sufrir más o menos erosión y permanecer «viva» durante más tiempo. Pero, ¿qué marca la diferencia entre una isla o islote además de su supervivencia? Como apunta Barreda, «lo importante son las dimensiones, pero no se ha estipulado una medida estándar. Depende del consenso entre los expertos. Es algo relativo».
Pero no todas las islas que emergen o lo han hecho ya proceden de una erupción volcánica marina.
Si bien es cierto que el fondo marino contiene numerosos montes creados a partir de crisis volcánicas, que pueden expulsar magma y asomarse a la superficie, «Un ejemplo son las mismas Canarias, con una evolución de millones de años. Pero, ¿cuántas islas de este tipo no progresaron? Desconocemos la mayoría», declara vicepresidente del Colegio Oficial de Geólogos.
Y, por otro lado, en los bordes de las placas tectónicas es habitual encontrarse con agrupaciones de arrecifes formados por la superposición de unas y otras, «un ejemplo de ello son las Islas Baleares, pero nos encontramos ante procesos mucho más largos», explica Joan Martí, vulcanólogo de Instituto de Ciencias de la Tierra «Jaume Almera», del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Este fenómeno se puede observar en la zona de las placas de subducción –cuando una se mete debajo de otra–. «Así, esto se observa en todo el arco del Pacífico, que empieza en los Andes, sigue en la parte norte del Estado de Washington, Alaska y las islas Alutianas, baja por la zona de Siberia, llega hasta Japón, hasta bajar a las Islas Filipinas y acaba en Nueva Zelanda. En estas zonas donde se está dando mayoritariamente el vulcanismo», como apunta Barreda.
En general, se pueden diferenciar varios tipos de islas según su origen de formación: continentales, que formadas junto a un continente próximo –como Australia o Gran Bretaña–; volcánicas –Canarias, Hawai, Pascua–; coralinas, formadas en mares tropicales por el crecimiento de los corales hasta la superficie –Maldivas o archipiélago de Chagos–; sedimentarias, –Marajó en la desembocadura del Ebro–; y, por último, las fluviales, alteraciones en los ríos, –Isla del Bananal en Brasil–.
Un caso curioso es Islandia. Esta ínsula nació de la separación de las placas tectónicas y se formó gracias a la acumulación de material magmático que emergía de la grieta entre ambas. Aún en la actualidad está fisura está viva y se va rellenando de forma progresiva, así «la isla crece entre cinco y nueve centímetros al año», apunta Barreda. Junto a ella la recién nacida Sursta, de una explosión volcánica marina en 1963 –que duró hasta 1967–, y que parece sufrir el efecto contrario.
Esta isla, que llegó a tener unos dos kilómetros cuadrados, hoy día tiene un 50 por ciento menos de terreno desde que nació, «de hecho está casi totalmente desaparecida», subraya Martí. Este islote es una fuente de estudio para los científicos, que pese a su erosión anual, han visto cómo la isla ha sido poblada y colonizada por una fauna y flora particular. Como los frailecillos del Atlántico, las gaviotas, entre otras especies de aves migratorias que utilizan la isla de descanso en su camino, también se observan algunas especies de focas. Entre la flora, en sus inicios destacaban los musgos y los líquenes, aunque en la actualidad los científicos han contado más de 30 especies vegetales.
Sin embargo, no todas las islas sobreviven, como expone Mike García,«la formación de éstas es un fenómeno raro porque no es fácil que se consoliden». Un ejemplo de islote fugaz se halla en una pequeña ínsula que surgió en el siglo XIX al suroeste de Sicilia (Italia), de un kilómetro de diámetro, cuya vida alcanzó apenas los cinco meses.
FUENTE: La razón
Aquí influye, como explica José Luis Barreda, vicepresidente del Colegio Oficial de Geólogos, «una serie de factores importantes como el tipo de magma que sale del volcán y el agua del mar u océano en que se ubique». Ya que depende de ello para sufrir más o menos erosión y permanecer «viva» durante más tiempo. Pero, ¿qué marca la diferencia entre una isla o islote además de su supervivencia? Como apunta Barreda, «lo importante son las dimensiones, pero no se ha estipulado una medida estándar. Depende del consenso entre los expertos. Es algo relativo».
Pero no todas las islas que emergen o lo han hecho ya proceden de una erupción volcánica marina.
Si bien es cierto que el fondo marino contiene numerosos montes creados a partir de crisis volcánicas, que pueden expulsar magma y asomarse a la superficie, «Un ejemplo son las mismas Canarias, con una evolución de millones de años. Pero, ¿cuántas islas de este tipo no progresaron? Desconocemos la mayoría», declara vicepresidente del Colegio Oficial de Geólogos.
Y, por otro lado, en los bordes de las placas tectónicas es habitual encontrarse con agrupaciones de arrecifes formados por la superposición de unas y otras, «un ejemplo de ello son las Islas Baleares, pero nos encontramos ante procesos mucho más largos», explica Joan Martí, vulcanólogo de Instituto de Ciencias de la Tierra «Jaume Almera», del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Este fenómeno se puede observar en la zona de las placas de subducción –cuando una se mete debajo de otra–. «Así, esto se observa en todo el arco del Pacífico, que empieza en los Andes, sigue en la parte norte del Estado de Washington, Alaska y las islas Alutianas, baja por la zona de Siberia, llega hasta Japón, hasta bajar a las Islas Filipinas y acaba en Nueva Zelanda. En estas zonas donde se está dando mayoritariamente el vulcanismo», como apunta Barreda.
En general, se pueden diferenciar varios tipos de islas según su origen de formación: continentales, que formadas junto a un continente próximo –como Australia o Gran Bretaña–; volcánicas –Canarias, Hawai, Pascua–; coralinas, formadas en mares tropicales por el crecimiento de los corales hasta la superficie –Maldivas o archipiélago de Chagos–; sedimentarias, –Marajó en la desembocadura del Ebro–; y, por último, las fluviales, alteraciones en los ríos, –Isla del Bananal en Brasil–.
Un caso curioso es Islandia. Esta ínsula nació de la separación de las placas tectónicas y se formó gracias a la acumulación de material magmático que emergía de la grieta entre ambas. Aún en la actualidad está fisura está viva y se va rellenando de forma progresiva, así «la isla crece entre cinco y nueve centímetros al año», apunta Barreda. Junto a ella la recién nacida Sursta, de una explosión volcánica marina en 1963 –que duró hasta 1967–, y que parece sufrir el efecto contrario.
Esta isla, que llegó a tener unos dos kilómetros cuadrados, hoy día tiene un 50 por ciento menos de terreno desde que nació, «de hecho está casi totalmente desaparecida», subraya Martí. Este islote es una fuente de estudio para los científicos, que pese a su erosión anual, han visto cómo la isla ha sido poblada y colonizada por una fauna y flora particular. Como los frailecillos del Atlántico, las gaviotas, entre otras especies de aves migratorias que utilizan la isla de descanso en su camino, también se observan algunas especies de focas. Entre la flora, en sus inicios destacaban los musgos y los líquenes, aunque en la actualidad los científicos han contado más de 30 especies vegetales.
Sin embargo, no todas las islas sobreviven, como expone Mike García,«la formación de éstas es un fenómeno raro porque no es fácil que se consoliden». Un ejemplo de islote fugaz se halla en una pequeña ínsula que surgió en el siglo XIX al suroeste de Sicilia (Italia), de un kilómetro de diámetro, cuya vida alcanzó apenas los cinco meses.
FUENTE: La razón
miércoles, 26 de octubre de 2011
LA NASA RECREA LA IMAGEN DE LA PRIMERA SUPERNOVA
La NASA ha combinado datos de cuatro telescopios espaciales diferentes para crear una vista en onda multilongitudinal de la supernova conocida como RCW 86, la más antigua que consta en los registros de astronomía.
Los astrónomos chinos fueron testigos del evento que se produjo en el año 185, cuando descubrieron una estrella muy luminosa que permaneció en el cielo durante ocho meses.
Las imágenes de rayos X del observatorio XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea y del Observatorio de rayos-X de la NASA Chandra se combinan para formar los colores azul y verde en la imagen, que muestran que el gas interestelar se ha calentado a millones de grados por la onda expansiva de la supernova.
Los datos infrarrojos del Telescopio Espacial Spitzer de NASA y de la sonda WISE, que se ven en amarillo y rojo, revelan el polvo que irradia a una temperatura a varios cientos de grados bajo cero, cálido en comparación con el polvo cósmico habitual en la Vía Láctea, indicó la agencia espacial.
Mediante el estudio de los rayos X y los datos infrarrojos, los astrónomos han sido capaces de determinar que la causa de aquella misteriosa explosión en el cielo fue una supernova de tipo Ia, una estrella que ha completa su ciclo de vida y muere.
La supernova RCW 86 está aproximadamente a 8.000 años luz de distancia. Tiene unos 85 años luz de diámetro, que ocupa una región del cielo en la constelación austral de Circinus que, según indica la NASA como referencia, es ligeramente más grande que la luna.
FUENTE: La razón
martes, 25 de octubre de 2011
LOS NEUTRINOS Y EL PRESIDENTE
El físico Frank Press fue consejero científico del presidente de Estados Unidos Jimmy Carter. Una mañana, cuando estaba en su despacho, recibió una llamada de Carter que había leído en el periódico el siguiente titular:
"Llegan del Sol menos neutrinos de los esperados"
El presidente preocupado le pregunto : "¿Podemos hacer algo?". Press lo tranquilizo explicándole que lo que ocurría era simplemente que la teoría del Big-Bang, que explicaba la formación del universo, predecía que el Sol tenía que emitir más neutrinos de los que eran detectados en la Tierra.
FUENTE: La ciencia es divertida
"Llegan del Sol menos neutrinos de los esperados"
El presidente preocupado le pregunto : "¿Podemos hacer algo?". Press lo tranquilizo explicándole que lo que ocurría era simplemente que la teoría del Big-Bang, que explicaba la formación del universo, predecía que el Sol tenía que emitir más neutrinos de los que eran detectados en la Tierra.
FUENTE: La ciencia es divertida
lunes, 24 de octubre de 2011
LA MATERIA OSCURA, CADA VEZ MÁS MISTERIOSA
Una nueva investigación pone patas arriba lo que la ciencia cree saber sobre esta extraña sustancia que mantiene ordenado el universo.
Un nuevo estudio recién publicado en arxiv.org y que verá la luz próximamente en The Astrophysical Journal acaba de añadir, si cabe, otra dosis de misterio al misterio de la materia oscura. "Después de haber terminado nuestro trabajo -ha afirmado Matt Walker, investigador del Centro Harvard Smithsonian para la Astrofísica y autor principal de la investigación- sabemos aún menos sobre la materia oscura de lo que sabíamos antes de empezar".
Igual que sucede en todas las galaxias, nuestra Vía Láctea alberga una extraña sustancia que los científicos, a falta de una descripción mejor, llaman "materia oscura". La materia oscura es invisible, incluso para nuestros instrumentos más sofisticados, pero revela su presencia gracias a la atracción gravitatoria que ejerce sobre la materia "ordinaria", la que sí podemos ver y de la que todos, personas, planetas y estrellas, estamos hechos. Se ha calculado que la materia ordinaria apenas si da cuenta del 4% de la masa total del Universo, mientras que la materia oscura supone cerca de un 23%.
Lo que sí que sabemos es que si no fuera por la materia oscura, las estrellas de nuestra galaxia se dispersarían sin remedio, volando en todas direcciones en lugar de girar ordenadamente alrededor de una zona central. Es decir, que sin materia oscura no habría galaxia, ya que la cantidad de materia ordinaria que contiene no basta para mantenerla unida y en orden.
No cabe duda de que la materia oscura constituye un gran misterio. Uno, además, que se ha hecho aún más profundo e insondable después del estudio liderado por Matt Walker.
El modelo cosmológico estandar describe un universo dominado por completo por la materia oscura y por la energía oscura. Y la mayor parte de los astrónomos tiene asumido que la materia oscura debe estar constituida por una clase de partículas "exóticas" y frías de las que nada sabemos, excepto que se van aglomerando gracias a la fuerza de la gravedad. Con el paso del tiempo, esos cúmulos de partículas han ido creciendo lo suficiente como para atraer a la materia ordinaria y dar forma a las galaxias que hoy podemos observar en el cielo.
Para simular este proceso, los cosmólogos utilizan los ordenadores más poderosos que existen. Y todas esas simulaciones muestran que la materia oscura debería formar apretados "paquetes" en el centro mismo de las galaxias. Sin embargo, y aquí viene el desconcierto, las últimas mediciones realizadas por Walker y sus colaboradores en dos galaxias enanas muestran que la materia oscura está uniformemente distribuida en ellas. Lo que sugiere que el modelo cosmológico podría estar equivocado.
Walker analizó la distribución de la materia oscura en dos pequeños vecinos galácticos de la Vía Láctea, Fornax y Sculptor. Estas galaxias apenas si contienen entre uno y diez millones de estrellas, muy pocas en comparación de los casi 400.000 millones de nuestra propia galaxia. Los investigadores midieron la localización, la velocidad y la composición química de unas 2.500 estrellas en esas dos galaxias.
Los científicos encontraron que la materia oscura está uniformemente distribuida en las dos galaxias a lo largo de regiones relativamente amplias, del orden de varios cientos de años luz de diámetro. Lo cual contradice frontalmente la predicción de que la densidad de la materia oscura debería incrementarse a medida que nos acercamos al centro de estas galaxias.
Para tratar de aclarar el misterio, los dos investigadores se disponen a estudiar más galaxias enanas para ver si en todas sucede lo mismo. Si así fuera, sin embargo, el misterio de la materia oscura no habría hecho más que complicarse aún más.
FUENTE: ABC
Un nuevo estudio recién publicado en arxiv.org y que verá la luz próximamente en The Astrophysical Journal acaba de añadir, si cabe, otra dosis de misterio al misterio de la materia oscura. "Después de haber terminado nuestro trabajo -ha afirmado Matt Walker, investigador del Centro Harvard Smithsonian para la Astrofísica y autor principal de la investigación- sabemos aún menos sobre la materia oscura de lo que sabíamos antes de empezar".
Igual que sucede en todas las galaxias, nuestra Vía Láctea alberga una extraña sustancia que los científicos, a falta de una descripción mejor, llaman "materia oscura". La materia oscura es invisible, incluso para nuestros instrumentos más sofisticados, pero revela su presencia gracias a la atracción gravitatoria que ejerce sobre la materia "ordinaria", la que sí podemos ver y de la que todos, personas, planetas y estrellas, estamos hechos. Se ha calculado que la materia ordinaria apenas si da cuenta del 4% de la masa total del Universo, mientras que la materia oscura supone cerca de un 23%.
Lo que sí que sabemos es que si no fuera por la materia oscura, las estrellas de nuestra galaxia se dispersarían sin remedio, volando en todas direcciones en lugar de girar ordenadamente alrededor de una zona central. Es decir, que sin materia oscura no habría galaxia, ya que la cantidad de materia ordinaria que contiene no basta para mantenerla unida y en orden.
No cabe duda de que la materia oscura constituye un gran misterio. Uno, además, que se ha hecho aún más profundo e insondable después del estudio liderado por Matt Walker.
El modelo cosmológico estandar describe un universo dominado por completo por la materia oscura y por la energía oscura. Y la mayor parte de los astrónomos tiene asumido que la materia oscura debe estar constituida por una clase de partículas "exóticas" y frías de las que nada sabemos, excepto que se van aglomerando gracias a la fuerza de la gravedad. Con el paso del tiempo, esos cúmulos de partículas han ido creciendo lo suficiente como para atraer a la materia ordinaria y dar forma a las galaxias que hoy podemos observar en el cielo.
Para simular este proceso, los cosmólogos utilizan los ordenadores más poderosos que existen. Y todas esas simulaciones muestran que la materia oscura debería formar apretados "paquetes" en el centro mismo de las galaxias. Sin embargo, y aquí viene el desconcierto, las últimas mediciones realizadas por Walker y sus colaboradores en dos galaxias enanas muestran que la materia oscura está uniformemente distribuida en ellas. Lo que sugiere que el modelo cosmológico podría estar equivocado.
Walker analizó la distribución de la materia oscura en dos pequeños vecinos galácticos de la Vía Láctea, Fornax y Sculptor. Estas galaxias apenas si contienen entre uno y diez millones de estrellas, muy pocas en comparación de los casi 400.000 millones de nuestra propia galaxia. Los investigadores midieron la localización, la velocidad y la composición química de unas 2.500 estrellas en esas dos galaxias.
Los científicos encontraron que la materia oscura está uniformemente distribuida en las dos galaxias a lo largo de regiones relativamente amplias, del orden de varios cientos de años luz de diámetro. Lo cual contradice frontalmente la predicción de que la densidad de la materia oscura debería incrementarse a medida que nos acercamos al centro de estas galaxias.
Para tratar de aclarar el misterio, los dos investigadores se disponen a estudiar más galaxias enanas para ver si en todas sucede lo mismo. Si así fuera, sin embargo, el misterio de la materia oscura no habría hecho más que complicarse aún más.
FUENTE: ABC
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